viernes, 30 de enero de 2015

Mis ganas de  ser ingeniero comenzaron desde que rea adolescente, siempre me gustaba ingeniarme métodos para no hacer nada con respecto a mis responsabilidades. Cuando termine el colegio no pensé que seguir ingeniería, pero al ver que la gente me decía que es una carrera muy difícil y yo no podría aguantar el sacrificio del estudio; eso me enojo, saber que la gente se reía de mi por no ser responsable ni estudioso, mucho menos dedicado.
Desde ahora en adelante tengo la meta de convertirme en un ingeniero civil para probar que con esfuerzo y mucho empeño podre conseguir lo que esmero.